domingo, 5 de julio de 2015

Parásitos

Bueno, como la noche es joven y les debo tiempo, viene el segundo post.
¿No les ha pasado que hay una persona en sus vidas que gasta demasiado tiempo? 
Les cuento la historia: Yo conocí a alguien, con quien tuve una relación tormentosa de largos 4 años. Y yo me sentía feliz porque pensaba que el amor que él me daba no lo iba a encontrar en ninguna parte, y me aguantaba todas las restricciones que me tenía para salir, para bailar, para tomar... PARA VIVIR. Y yo me sentía bien, porque (de nuevo) pensaba que sólo él me podía hacer feliz, y sólo él me daba esa seguridad. Luego vino alguien más y dijo: "¡Quite que aquí voy yo!" y me hizo MUY dependiente. Y me sentía bien porque en ese momento creía que él estaba bien.
Faltaron los dos un día. Morí.


Lentamente agonizaba y ahí empezó parte de este camino. 
Luego empecé a liberarme, y me di cuenta que el amor no ata, que el amor es libre en el viento, que el amor nos llena y nos hace felices, no personas con restricciones. Y AHÍ LLEGÓ EL AMOR DE VERDAD.

Y este amor de verdad no tiene restricciones, ni horarios de salida o de entrada. No tengo nada que me ate, y antes me da  para volar, para ser feliz y llenarme de mi misma. Y me apoya en este duro camino con mucha paciencia y amor. 

He dicho tantas veces amor, lo siento.


Esas personas que nos asfixian, que nos "llenan" pero de vacíos, que nos hacen sentir plenas pero nos dejan con un sinsabor, esas personas debemos evitar. ¿por qué? 
En otro post hablé sobre los apegos, por eso, porque somos y tendemos a ser apegados y si nos volvemos dependientes de personas así ¿qué nos depara? ¿otra crisis? 

Ánimo, saca de tu vida a los parásitos, si algo no está bien que no se quede en la puerta porque estorba, que se mueva y deje fluir el airecito. No prometo que no  va a doler al principio, pero créanme, va a ser mucho mejor luego.

Bueno y ahí me van conociendo, un poquito de mi historia y de mi pasado. abrazo desde este lado de la pantalla. 

D.

Tercos

Hoy, luego de mucho tiempo de abandonarlos por problemas con mi pc les voy a hablar sobre los tercos. 
Obstinados, para aquellos que no manejan la jerga antioqueña. Y es que nuestras queridas familias, amigos y cañeros no son todos perfectos, buscan ayudar pero en realidad suelen hacer lo contrario.
Y ahí llegan estos peajes, que con su "infinita sabiduría" dicen tener el remedio para todo con una hierba que el amigo, del primo, del socio, de la vecina, de la abuela se tomó y le sirvió para la "tristeza".
Es que claro, los estudios de miles de años de personas que han desarrollado medicamentos y han estudiado plantas y otros compuestos en laboratorios, con medio controlados y efectivos no son nada. Y ellos tienen la solución con esa planta milagrosa.

Si creen ustedes, pues ya verán, pero yo creo en el respaldo de un laboratorio que sea reconocido y bueno.

Y espero que no estén llenos de estas personas parásitos chupa sangre de los que hablaré en mi siguiente post. 
Cortico pero sustancioso, tómense la sopita, un buen café, unos ricos chocolates y duerman bien.
¡Ah! y el ejercicio libera endorfinas, si lo haces seguido puede ayudarte con la depre. Un abrazo desde este lado del internet, los leo cada vez que me escriben.

D.

viernes, 12 de junio de 2015

Vacíos

Voy a hablar sobre los vacíos que nos creamos. O se crean solos, ya eso es de cada uno.

Es muy común que en esta época en la que estamos te apegues a algo: si, muy fácil. Y puede ser un animalito, una persona, un libro, una serie, un objeto, una aplicación. Y cuando lo perdemos es el acabose.

Sentimos que de nuevo nuestras inseguridades vienen, que no podemos tenernos en pie, que simplemente nos morimos si nos falta este objeto o persona a la cual nos apegamos tanto. Y es que así somos, nos volvemos dependientes de algo que está FUERA de nosotros.
Cuando estamos deprimidos hay exceso de pasado, hay mucho dolor y todo lo que está afuera nos importa mucho más. Pero en estos momentos es cuando más debemos apegarnos a lo que somos y lo que queremos y luchar por ello, no materializar o codificar nuestros anhelos. 
No depende de esa persona que salgas de la depresión, míralo como una mano amiga que te acompaña y te ayuda, pero no es tu salvación. No, ese animalito nuevo que adoptaste no es la solución a tus problemas, puede iluminar tus días pero a menos que cambies algo en ti no va a cambiar tu status actual.

Ya saben, todo está en el poder de creer en uno mismo y autocurarse, la depresión más que un proceso dado por pastillas y remedios es un proceso de sanación de tu interior.

Feliz día

D.

Las heridas

Hoy les hablaré de las heridas con las que cargamos. Son muchas, ¿no?
Cada que caminamos el peso nos entierra y nos lleva al subsuelo, nos mete por catacumbas que pocos han conocido y así experimentamos la depresión.

Así se siente para mi, un peso inimaginable que nos hunde, y nos hunde y nos lleva a un viaje al cual no queremos ir, como cuando éramos pequeños y teníamos que visitar a esa aburridísima familia lejana que nos dejaba sin ganas ni de dormir.
Así, sin ganas de dormir o con mucho sueño, con ganas de comerse todo o no comer nada, con ganas de suicidarse, con ganas de gritar, llorar. 

Y ahí vienen las heridas. Sean reales o no están. Son marcas que tenemos de por vida de ese momento en el que estuvimos profundamente deprimidos, donde no pudimos con todo el peso que nos tría la vida y ¡PLOP! nos desplomamos.
Algunos, como yo, se cortan y se autohieren. Este impulso automático nos calma (momentáneamente, la caída posterior es peor), es como la marihuana que hace creer que te hace bien: PERO NO. Te hunde más y más.
Las heridas nos acompañarán siempre, en forma de cicatrices o recuerdos, pero estarán ahí para recordarnos que un día fuimos tan valientes de sobrevivir a la depresión.

¡Fuerza amigos! Que la alegría los acompañe.

D.

viernes, 29 de mayo de 2015

Visión de la depresión. (Medicamente, para dummies)

Bueno, como estudio la carrera X no puedo ser ajena a todo lo que pasa en nuestro cuerpo por esto de la depare. Si, depare, porque ya se volvió una amiga y compañera y toca aceptarla: Si no puedes con tu enemigo, únete a él.
Entonces sucede que en nuestro cuerpo tenemos unas sustancias que nos hacen sentir cosas o entrar en ciertos estados.
Y hay una, muy bonita que se llama dopamina. Y la maldita está encargada de hacernos sentir bien. Y sus compinches de serotonina, endocrinas y otras más son un paquete premium de lo que se supone que debemos sentir. 

Pero en nosotros ese proceso no se da. Y entonces llega la desesperación del "¿yo por qué estoy así? ¿por qué quiero llorar? No quiero más"
Y entonces queremos morirnos y queremos hacer mil cosas. Por un disbalance de hormonas, por una alteración en nuestro cerebro. 
Mi mensaje: ¡No te preocupes! La terapia y los medicamentos te van a hacer mejorar, y vas a tener una vida plena, llena de altibajos y los vas a saber afrontar con toda la fuerza de un huracán; Porque llevamos un huracán adentro y lo vamos a hacer explotar. 

Bienvenido al mundo de los neurotransmisores y sus alteraciones, ahora no estás sólo. Tienes millones de personas que saben lo que se siente. 
Un abrazo cálido, porque no hay nada mejor que un a bracito mientras sentimos que nada importa.

Pronto, los post vendrán. 

D.

La presentación

Yo no me comprometo a curar a nadie. Mucho menos a superar una terapia de un psicólogo que está titulado y puede hacerte muchos enfoques. Pero me comprometo a ser n espacio amable contigo, que te ayude a soportar este duro golpe y mejorar en tus relaciones con sólo un poquito de sabiduría popular.





Pero antes, necesito que me conozcan. 
Para todos, mucho gusto: Dagdade. Si, ese es mi apodo literario, ¿Por qué? surgió como tótem en Scouts y desde entonces lo uso para cuando escribo en varios blogs y lugares de opinión.
Soy estudiante de una carrera X, en una universidad X y me ofrezco en mis servicios de consultoría web de asuntos médicos. Eso si, no reemplazo una visita a tu médico de cabecera.

Soy una estudiante promedio, pero que tiene muchas dificultades con varias cosas, por lo que decidí abrir y abrirme set espacio donde puedo expresarme y puedo ayudar a otras personas. 
Sin más preámbulo démosle inicio a este espacio donde tú y yo vamos a ser unos amigos que se cuentan cosas.


Bienvenido, y siéntete parte de la familia. 

D.