Voy a hablar sobre los vacíos que nos creamos. O se crean solos, ya eso es de cada uno.
Es muy común que en esta época en la que estamos te apegues a algo: si, muy fácil. Y puede ser un animalito, una persona, un libro, una serie, un objeto, una aplicación. Y cuando lo perdemos es el acabose.
Sentimos que de nuevo nuestras inseguridades vienen, que no podemos tenernos en pie, que simplemente nos morimos si nos falta este objeto o persona a la cual nos apegamos tanto. Y es que así somos, nos volvemos dependientes de algo que está FUERA de nosotros.
Cuando estamos deprimidos hay exceso de pasado, hay mucho dolor y todo lo que está afuera nos importa mucho más. Pero en estos momentos es cuando más debemos apegarnos a lo que somos y lo que queremos y luchar por ello, no materializar o codificar nuestros anhelos.
No depende de esa persona que salgas de la depresión, míralo como una mano amiga que te acompaña y te ayuda, pero no es tu salvación. No, ese animalito nuevo que adoptaste no es la solución a tus problemas, puede iluminar tus días pero a menos que cambies algo en ti no va a cambiar tu status actual.
Ya saben, todo está en el poder de creer en uno mismo y autocurarse, la depresión más que un proceso dado por pastillas y remedios es un proceso de sanación de tu interior.
Feliz día
D.